Autónomo, SL o nada todavía: qué forma jurídica elegir para tu primer producto
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La pregunta que te estás haciendo demasiado pronto
Mucha gente se bloquea meses decidiendo entre autónomo y SL antes de tener un solo usuario de pago. Si tu producto todavía no factura, esta decisión puede esperar — pero conviene entender bien qué significa “esperar” en términos legales, porque no es tan simple como parece a primera vista.
Cuándo tiene sentido no hacer nada todavía
Mientras estés validando una idea sin ingresos reales, no necesitas darte de alta en nada. Pero el criterio de Hacienda no es la cuantía de los ingresos, sino si hay actividad económica:
- Alta censal (modelo 036/037): obligatoria desde que factures, aunque sea una sola vez — no depende del importe ni de la habitualidad.
- Alta en RETA (Seguridad Social) como autónomo: aquí sí importa la habitualidad. Es obligatoria cuando la actividad económica es habitual, personal y con ánimo de lucro. No hay un umbral exacto de ingresos que te exima, es un criterio cualitativo (recurrencia, organización, captación activa de clientes), no una cifra en euros.
En la práctica: un MVP que aún no ha facturado nada no tiene ningún problema. En el momento en que factura de forma recurrente, la obligación de alta censal existe desde el primer euro. No hay un “margen” oficial de meses o importe antes de regularizar tu situación.
Cuándo autónomo es suficiente
Como orientación general (no una cifra legal fija), hasta unos 40.000-50.000 € de beneficio neto al año — no de facturación bruta — ser autónomo suele salir más barato en gestoría y trámites que montar una SL, aunque el tipo marginal del IRPF acabe siendo más alto que el del Impuesto de Sociedades a partir de cierto tramo. El cruce exacto depende de tu comunidad autónoma (los tramos autonómicos del IRPF varían) y de los tipos del Impuesto de Sociedades vigentes (ver más abajo) — conviene simularlo con un gestor antes de decidir, no aplicar la cifra a ciegas.
Cuándo empieza a compensar la SL
Aquí hay un cambio normativo importante que muchas guías todavía no reflejan: el Impuesto de Sociedades ya no es un tipo fijo del 25% para la mayoría de startups pequeñas. Con la Ley 7/2024, de 20 de diciembre (que modifica el art. 29 de la Ley 27/2014, LIS), las micropymes —empresas con cifra de negocio inferior a 1 millón de euros en el ejercicio anterior— tributan en escala progresiva:
- 19% para los primeros 50.000 € de base imponible.
- 21% para el resto.
(Estos son los tipos aplicables al ejercicio 2026, que se declaran en julio de 2027. El ejercicio 2025 —que se declara en julio de 2026— tiene tipos algo distintos, 21%/22%. Si lees esta guía en otro momento, confirma qué ejercicio fiscal te toca declarar y su tipo correspondiente.)
Las pymes algo mayores (facturación entre 1 y 10 millones) tributan al 23% en 2026, con una bajada progresiva prevista hasta el 20% en 2029.
El tipo reducido del 15% para empresas de nueva creación se mantiene igual: aplica durante los dos primeros ejercicios en los que la empresa tenga beneficios. El 25% “de toda la vida” ya solo es el tipo por defecto para sociedades patrimoniales o empresas que superen los 10 millones de facturación — no el escenario típico de un primer SaaS.
Para hacerte una idea del impacto real: una SL con 80.000 € de base imponible en 2026 pagaría 15.800 € (por tramos, al 19%/21%), frente a los 20.000 € que pagaría al antiguo tipo general del 25% — más de 4.000 € de diferencia, no un detalle menor a la hora de comparar con el IRPF como autónomo.
Además del tipo de IS, plantéate la SL cuando quieras separar tu patrimonio personal del riesgo del negocio, independientemente de la cifra fiscal.
Lo que nadie te cuenta de la SL
Montarla es la parte fácil. Lo caro de verdad es la contabilidad por partida doble obligatoria: cuenta con 150-250 €/mes de gestoría para una SL pequeña sin empleados (el rango de 100-150 €/mes que circula por ahí es el suelo del mercado, no la media, y normalmente no incluye todo). A eso súmale un extra habitual de 150-500 € una vez al año, en julio, por la gestión del propio Impuesto de Sociedades y el depósito de cuentas anuales, si no viene incluido en la cuota mensual.
Como autónomo, el rango típico es más contenido: 50-80 €/mes con una gestoría presencial estándar (25-60 €/mes en gestorías 100% online), sin ese extra estacional de julio.
Resumen rápido
- Sin ingresos todavía: no hace falta alta en RETA, pero el alta censal (modelo 036) es obligatoria desde la primera factura, sin umbral de importe.
- Hasta ~40-50k€/año de beneficio neto (no facturación): autónomo suele ser más simple y barato.
- El Impuesto de Sociedades ya no es un 25% fijo: las micropymes pagan 19%/21% por tramos en 2026, y el 15% para empresas nuevas con beneficios se mantiene los dos primeros años.
- Por encima del umbral, o si quieres separar patrimonio: compara SL con tu gestor, con cifras reales de tu comunidad autónoma en la mano.
Esto es una guía orientativa, no asesoramiento fiscal individualizado — los tipos y umbrales cambian con cada ejercicio fiscal, confirma siempre tu caso concreto con un gestor.
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